30/7/03

Dra. Alejandra G. Belmartino (Argentina)

Jurados, no
 
 Carta de Lectores:
 
Sr. Director:
 
Disiento con el doctor Wortman Jofre. El juicio por jurados requiere un nivel cultural y una formación cívica media, de los que indudablemente carecemos. En las presentes circunstancias se convertiría en un elemento más de la corruptela generalizada.
 
No parece ser la institución adecuada para pueblos cuyos gobernantes han vulnerado la garantía de propiedad y cuyo Poder Judicial, en muchos casos, deniega la vía excepcional (amparo) frente a la excepcionalidad del desapoderamiento sufrido por los particulares.
 
 
Dra. Alejandra G. Beimartino
Abogada
DNI 6.719.258
 
Nota de Lectores
Diario La Nación
Buenos Aires - Argentina
30 de julio de 2003

9/5/03

Dr. Sergio Cuarezma (Nicaragua)

Esa figura debe desaparecer

Dr. Sergio Cuarezma

Extractos:

Dejar en manos de un jurado de conciencia la decisión de quién es o no culpable, es calificada como una grave contradicción, tomando en cuenta que su veredicto no está sujeto a las evidencias que dentro de un proceso judicial son aportadas, en consecuencia esa figura debe desaparecer, a juicio del catedrático de Derecho Penal y Criminología, Sergio Cuarezma.

Es una labor seria y delicada, similar a la operación que hace un cardiólogo, no la puede hacer cualquier médico, mucho menos una persona que no lo sea. La persona tiene derecho a una justicia de calidad, impartida por un juez, no a una justicia de ‘sorteo’, como la lotería, que el jurado imparte.

Además de no valorar los medios de prueba, generalmente los veredictos son emotivos, responden a la afectividad o sentimientos sociales, políticos y culturales de cada miembro.

Enlace: Versión On Line

Dr. Sergio Cuarezma
Catedrático de Derecho Penal y Criminología
Nicaragua

Publicación: La Prensa - Nicaragua
Por: Mirna Velásquez, Luis Felipe Palacios y Ary Neil Pantoja
9 de mayo de 2003

11/3/02

José Joaquín Quadra Cardenal (Nicaragua)

El controversial tema del juicio por jurado

José Joaquín Quadra Cardenal
Historiador nicaragüense

Extractos:

Hace años me correspondía como una obligación ciudadana integrar la lista de jurados en la ciudad de Granada, varias veces tuve que actuar como jurado y creo que casi siempre impresionaban más las exposiciones a veces dramatizadas de los abogados, defensor o acusador, que los aspectos legales que contenían los expedientes.


Enlace: Versión On Line

Don José Joaquín Quadra Cardenal
Historiador

La Prensa - El diario de los Nicaragüenses
11 de marzo de 2002

9/9/01

Dr. Alfredo Chirino Sánchez (Costa Rica)

Los jurados son maleables

Dr. Alfredo Chirino Sánchez

Extractos:

El director de la Escuela Judicial de Costa Rica, Alfredo Chirino Sánchez, se mostró contrario a la existencia de la institución en su país, por considerar que los jurados de conciencia son “extremadamente maleables”.

La experiencia por parte de los costarricenses acerca de la institución del jurado de conciencia no puede ser más que “reservada”, dijo el abogado.

Hace más de medio siglo que Costa Rica abolió la institución.

De acuerdo con el jurisconsulto, los costarricenses le tienen una “tremenda desconfianza a los jurados de conciencia”.

Cuando la institución existía en Costa Rica, se percibía como “maleable, extremadamente influenciable” por parte de los abogados y de aquellos que hacían uso de esa institución; y digo que hacían uso, porque, efectivamente, los jurados de conciencia les servían precisamente a los abogados litigantes especialmente intuitivos, indicó el director de la Escuela Judicial del país vecino.

“Debido a esa capacidad influenciable que tenían los jurados, fue que decidimos acabar con ellos”, agregó.

De acuerdo con Chirino Sánchez, si en estos momentos se hiciera un referendo para decidir si se pone en vigencia el jurado en su país, la mayor parte de la gente votaría en contra de su restablecimiento.

Enlace: Versión On Line

Jurados de conciencia, ¿un mal necesario?
Por NUBIA APARICIO S.

La Prensa de Panamá
9 de septiembre de 2001

9/6/99

Dr. Zakaria Erzinglioglu (Reino Unido)

Los jurados son muy a menudo incapaces de comprender las pruebas

Dr. Zakaria Erzinglioglu

Extractos:

Mi propia experiencia con los tribunales me lleva a creer que el sistema de jurados no es tan deseable como se afirma que es. Legalmente, no es posible pedir a un miembro del jurado cómo llegó a su veredicto. Por lo tanto, no se puede saber cómo estas decisiones se han tomando.

Me parece que ésta es una debilidad inherente al sistema que casi nunca se destaca. No puede ser una buena cosa no saber cómo se llega a una decisión pública, especialmente sabiendo que los jurados pueden incluir personas prejuiciosas, ignorantes y estúpidas, aunque esto no sea la norma. La cuestión ni siquiera gira en torno a si los jurados se componen o no de estas personas, sino con qué frecuencia lo hacen. Es evidente que no es posible responder a esta pregunta. El misterio sobre este asunto me parece ser un argumento en contra de los jurados.

En general, me parece que el juicio por jurados no está a la altura de su exaltada reputación, en parte debido a la debilidad fundamental de un sistema que designa a las personas de desconocido nivel intelectual y moral y en parte por la forma en que los manipulan  los abogados y los jueces. Sin duda, es mi impresión de que los abogados, jueces y agentes de policía suelen tener poco respeto por los jurados.

Un incidente de mi experiencia me reveló la verdadera opinión que los jueces tienen sobre los jurados. Fue un caso de asesinato. Algún tiempo antes de que comenzara el juicio, fui entrevistado por un reportero acerca de mis puntos de vista sobre el estado de la ciencia forense en Gran Bretaña. Le expresé mi opinión de que muchos practicantes forenses eran incompetentes o corruptos pero, por supuesto, no mencioné ninguna persona ni casos específicos. La entrevista se refería a los principios generales y era del tipo que yo había dado en ocasiones anteriores. El artículo fue publicado en el periódico el día antes en que debía declarar en el juicio. Debo mencionar que no tenía ni idea de cuándo el artículo se iba a publicar, ni sabía cuándo iba a ser llamado a declarar.

Cuando llego a la corte, se me informó de que un problema pequeño se había planteado y se me pidió que esperara en el pasillo. Para no hacer el cuento largo, el juez, bajo la presión del abogado defensor, decidió abortar el proceso y aplazarlo por seis meses, ya que consideró que el artículo había perjudicado al jurado. El abogado defensor afirmó que los miembros del jurado que pudieran haber leído el artículo, estarían más dispuestos a creerme más que al asesor de la Defensa.

Con el fin de tratar de extraer algún tipo de explicación para lo que ocurrió, me decidí a escribir al juez. El siguiente es un extracto de la carta muy larga que le envié: "El artículo no es evidencia en este juicio. El tribunal, sin embargo, consideró que podría perjudicar al jurado. ¿Esto debe tomarse como una indicación de que el tribunal no cree que el jurado tiene la capacidad de distinguir entre lo que es evidencia y lo que no lo es?


La cancelación del juicio indicó que el tribunal no creyó que el jurado estuviera en condiciones de hacer la distinción. Sin embargo, estas fueron las mismas personas que fueron designados para decidir si un hombre acusado de asesinato era culpable o inocente.


A un grupo de personas al que se puede confiar decidir el futuro de un hombre, seguramente debería considerarse lo suficientemente inteligente para distinguir entre lo importante y lo que no importa. El hecho de que el juicio fue abortado indica que ni los abogados ni el juez tenía un gran respeto por la inteligencia de los miembros del jurado. El juez no respondió a mi carta. Recibí una respuesta de un funcionario, quien dijo que "no era la práctica" que los jueces entren en correspondencia sobre estas cuestiones.

Mis propias observaciones de los jurados me ha convencido de que no son a menudo aptos para la tarea que se les encomienda. No digo que los jurados son siempre incapaces de comprender las pruebas y de considerar su significado, sino simplemente que son demasiado a menudo aparentemente incapaces de hacerlo.

¿Por qué digo esto? ¿Qué pruebas tengo para hacer tal afirmación, ya que no es posible interrogar a los jurados cómo llegaron a sus conclusiones? La respuesta es que he conocido a los jurados que han llegado a veredictos que son claramente irracionales.


La capacidad de comprender y evaluar la evidencia no es un atributo común, y esta afirmación no debe tomarse como un comentario despectivo. La capacidad de evaluar correctamente la evidencia se adquiere en el transcurso de muchos años de entrenamiento y pensando en todo tipo de problemas prácticos. Incluso los abogados, científicos, historiadores y otros, cuyo trabajo diario consiste en la valoración de la prueba, a menudo no lo hacen bien. ¡Cuánto más improbable es que tengan éxito los miembros del jurado no capacitados!

Como hemos visto, a la mayoría de los profesionales (excepto, quizás, los jubilados) se los ha excusado de integrar los jurados. Sin ánimo de causar cualquier ofensa a los que se dedican a otras ocupaciones, el hecho es que la mayoría de los miembros del jurado simplemente no están capacitados para hacer frente a las exigencias de un juicio en la corte.

El asunto no es sólo de interés académico, he conocido varios casos de errores judiciales que fueron causadas por un jurado que emite un veredicto irracional. Sin embargo, el recurso contra una sentencia no puede hacerse sobre la base de que el jurado fue incapaz. Estoy de acuerdo con el Ministro del Interior en que es hora de que el sistema de jurados sea examinado muy de cerca.


Enlace: Versión On Line

El Dr. Zakaria Erzinglioglu ha practicado la ciencia forense y dado prueba en los tribunales por un período de más de veinte años.

25/5/98

Dr. Eladio Escusol Barra (España)

Juzgar es muy difícil

Dr. Eladio Escusol Barra
Magistrado del Tribunal Supremo español

Extractos:

Me preocupa mucho la función de los jurados, a quienes la ley integra en el ámbito de la jurisdicción, sencillamente por esto: porque juzgar es muy difícil. Juzgar exige sabiduría y equilibrio. Juzgar exige mucha prudencia en la toma de decisiones judiciales, a la vez que firmeza, objetividad e independencia.

Dr. Eladio Escusol Barra
Natural de Alarba, lugar donde nació en 1933. Se formó en Calatayud y en el Instituto Goya, antes de estudiar en la Universidad de Zaragoza y doctorarse en Derecho Administrativo en Barcelona, donde compaginó su carrera de fiscal y de profesor universitario. Llegó al Supremo, donde ocupa la plaza de Magistrado de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo, en 1991 por el turno de jurista de reconocido prestigio. Anteriormente ocupó la plaza de fiscal jefe de Las Palmas y, posteriormente, las fiscal del Tribunal Supremo y fiscal jefe de la Audiencia Nacional.

El juicio por jurados en la proyectada reforma del Sistema Judicial Penal Argentino
Abogados On Line
22 de julio de 2011

Citado por el Dr. Jorge Kent
El juicio por jurados ¿Un progreso o un tropiezo en el diferido mejoramiento de la administración de justicia?, publ. en La Ley, T. 1998, D, p. 987.
25 de mayo de 1998

9/5/98

Dr. Augusto César Belluscio (Argentina)

Existe la posibilidad de que juzguen los medios 

Dr. Augusto C. Belluscio
Ex Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
República Argentina

Extractos:

En coincidencia con el lanzamiento del sistema de juicios por jurado, estuvo en Córdoba el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Augusto Belluscio, quien declaró no compartirlo.

Belluscio consideró que no existen buenos antecedentes en el mundo. "En la justicia norteamericana los juicios por jurados son deficientes. Se presta mucho a la influencia de los medios de comunicación", a lo que agregó: "Existe la posibilidad de que en vez de juzgar los jueces, juzguen los medios".

Consideró que "no es tan grave la solución cordobesa, que es la solución europea, donde se integran con dos jurados populares y tres jueces de derecho" .

De todos modos, fue muy gráfico al explicitar su posición: "A los que defiendan los juicios por jurados yo les pregunto: si tuvieran que operarse de apendicitis, ¿se harían operar por un cirujano o por un jurado?".

Dr. Augusto Belluscio
Ex. Juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Diario La Nación
9 de Mayo de 1998

1/12/97

Dr. Eduardo Hortel (Argentina)

El sistema de juicio por jurados es perverso
 
Dr. Eduardo Hortel
 
Extractos:
 
El sistema de juicio por jurados es perverso. Al no haber fundamentos de la sentencia, es imposible acreditar si se cumplieron los principios fundamentales del derecho. Como no se funda, no se sabe si el jurado tomó en cuenta que la duda beneficia al imputado, ni si cumplieron las indicaciones que da el juez para que lleguen a una decisión. ¿Cómo sabemos si cumplieron con todo eso si sólo dicen inocente o culpable sin explicar por qué?

Un caso típico de la falla del sistema estadounidense fue el juicio a O. J. Simpson, acusado por el homicidio de su esposa, que fue absuelto en el juicio penal pero condenado en el civil.

Los que forman la opinión de la gente son los medios de comunicación y entonces la gente ya va a juzgar a un autor o a un inocente de un delito, y no a un simple imputado.
 
Que el sistema actual esté desacreditado no significa recurrir a la pena de muerte o a los jurados populares, porque esto no va a mejorar la situación. Lo más importante que hay que hacer ahora es nombrar en el sistema judicial sólo a los más honestos y capaces. Este es el primer paso.

Es cierto que el juicio por jurados está previsto en la Constitución, pero si nunca se aplicó durante más de 100 años se lo podría considerar como prescripto. Además, la Constitución también dice que el nuestro es un sistema representativo: y si el pueblo es representado por el presidente y los legisladores, ¿por qué no va a ser representado por los jueces?
 
 
Dr. Eduardo Hortel
Camarista platense Eduardo Hortel, profesor de Derecho Procesal en la Universidad de La Plata, comentarista del Código Procesal Penal nacional y uno de los redactores de la flamante reforma al Código de Procedimientos bonaerense.
 
Diario Clarín
Nota de Héctor Gambini
1 de diciembre de 1997

27/9/96

Adrián Ventura (Argentina)

El debate que se viene: juicios por jurado

Adrián Ventura
Periodista Diario La Nación

Extractos:

En ocasiones, los jurados, integrados por personas legas ―no por abogados―, por su escaso nivel cultural o por la falta de conocimientos técnicos (idoneidad) que guíen el pensamiento, se dejan llevar más por las emociones que por el razonamiento y que sus conclusiones no tengan sustento lógico.

Los jurados se dejan influir por las necesidades sociales más graves, por ejemplo, por el odio o el deseo de venganza.

Enlace: Versión On Line

El debate que viene: juicios por jurados
Por Adrián Ventura

Diario La Nación
27 de septiembre de 1996

29/10/95

Arturo Pérez-Reverte (España)

No quiero ser jurado
 
Arturo Pérez-Reverte
Talentoso escritor español
 
Extractos:
 
Discúlpame, Celedonio, pero ni hasta arriba de jumilla. Alegaré objeción de conciencia, insumisión o lo que haga falta. Pagaré la multa correspondiente si tengo viruta; y si no, iré al talego. Eso, salvo que decida echarme al monte con una escopeta del doce y una canana de postas, que también puede ser. Pero puedo asegurarte que el arriba firmante nunca estará en el jurado que te juzgue, aunque salga mi nombre en esa bonoloto judicial que se avecina. Te lo juro por mis muertos más frescos.

[...]


Imagínate el panorama; tú, Celedonio Sánchez Machuca, te levantas mañana con los cables cruzados y le das matarile con un hacha a tu foca, a tu suegra, a tres vecinos y a un cobrador de la ORA que pasaba por la calle, y luego vas y te fumas un puro.

La justicia procede con su celeridad habitual, y para cuando por fin llega el juicio, tu caso ha sido ya juzgado, condenado y/o absuelto doscientas veces en los diversos medios de comunicación, radios, periódicos y televisiones varias. Nieves Herrero, San Lobatón, Isabel Gemio, las Virtudes, Farmacia de Guardia, Al Filo de lo Imposible, amén de todos los telediarios y los informativos locales por cable, han sacado a tus vecinos diciendo que a Celedonio se le veía venir y que la culpa la tiene el PSOE.

Por su parte, las tertulias radiofónicas habrán analizado profunda y pormenorizadamente tus mecanismos psicológicos presuntos, emitiendo inapelable veredicto los sociólogos habituales, los eximios juristas de plantilla y el Pato Lucas. Incluso las implicaciones políticas (el vigilante de la ORA estaba sindicado en CCOO), étnicas (tu suegra era de Oyarzun) y lingüísticas (un vecino se llamaba Jordi) habrán sido planteadas con el rigor habitual en estos casos.

Y por supuesto, el jurado no tendrá necesidad de la vista oral para enterarse de los hechos, pues todas las diligencias y declaraciones de los testigos habrán sido previamente publicadas en los periódicos pese al secreto del sumario, filtradas por tu abogado, por la acusación particular, por el secretario del juzgado o por la madre que te parió. Con lo que convendrás conmigo, Celedonio, el trabajo del jurado el juicio, incluso se simplifica un huevo.

Mas no para ahí la cosa. En cuanto a las pruebas periciales, por ejemplo, y para mostrar su eficacia, la Policía habrá difundido en rueda de prensa cómo recurrió a técnicas alemanas para probar tu autoría evaluando el grado de afilamiento, o como se diga, del hacha; de modo que la próxima vez descartas el hacha y te cargas a la prójima con el rodillo de amasar, que es menos evaluable.

A todo eso añádele cámaras de televisión retransmitiendo el juicio en directo, tu careto en Lo que necesitas es Amor, el telediario, los nombres, apellidos y domicilios de los jurados publicándose en la prensa, los flashes de las fotos, el mogollón de periodistas a cada entrada y salida. Y las declaraciones de cada jurado pormenorizando qué es lo que votan los otros once, en este país donde la justicia se ha convertido en un cachondeo moruno, en un descontrol informativo, radiofónico y audiovisual con más agujeros que la ventana de un bosnio.

Así que lo siento, Celedonio, pero no cuentes conmigo. Me declaro objetor de conciencia judicial para los restos. Y que te sea leve.

Enlace: Versión On Line
 
Arturo Pérez-Reverte
Escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Española desde 2003
 
El Semanal
29 de octubre de 1995