31/8/13

Dr. Hugo López Carribero (Argentina)

Juicio por jurados bonaerense: proyecto que hace agua

Dr. Hugo López Carribero
 
Extractos:
 
La última semana, el Congreso de la Provincia de Buenos Aires desplegó una intensa actividad en el marco del proyecto de ley de juicio por jurado, en materia penal.
 
Es de destacar la noble y genuina intención que los legisladores bonaerenses han puesto en el proyecto de ley [...] Pero también corresponde subrayar la falta absoluta de conocimientos tribunalicios de los legisladores de la provincia más poblada del país. Corresponde subrayar también el autismo en que se encuentran incrustados sus paupérrimos conocimientos de la sociedad bonaerense. Es palmario que los legisladores propulsores de esta ley nunca han asistido a un juicio oral.
 
En efecto, ¿cómo van a convocar a doce ciudadanos del gran Buenos Aires, para que durante varios días comparezcan al tribunal, sin que falte ninguno de ellos?
 
¿Cómo piensan que los ciudadanos de La Matanza, Lomas de Zamora o Merlo razonan en torno a la administración de Justicia?
 
¿Hay conciencia y responsabilidad ciudadana en la población?
 
¿Dónde va permanecer el jurado en los cuartos intermedios?
 
¿Hay salas para el jurado almuerce?
 
¿Los legisladores saben que los testigos esperan, para declarar, en el pasillo de los tribunales?
 
¿Los congresistas saben que en los juicios orales ni los damnificados quieren comparecer para declarar?
 
¿Los diputados y los senadores de la provincia de Buenos Aires saben que hay incluso policías que deben ser traídos a los juicios orales con el auxilio de la fuerza pública?
 
¿Los empleadores están dispuestos a otorgar, a sus empleados, una semana de licencia para que sean jurados en un juicio?
 
¿Los empleados están en condiciones de exigir el derecho a licencia laboral para acudir a cumplir la obligación cívica de ser jurado?
 
¿Los legisladores saben que el día en que falte un solo integrante del jurado (son doce), el juicio debe ser suspendido?
 
¿Conocen la complejidad de certificar los antecedentes penales de los integrantes del jurado?
 
¿Saben que la certificación de antecedentes genera la obligación de faltar otro día al trabajo?
 
¿Conocen las sendas amenazas que deberán soportar los miembros de jurado cuando juzguen a un hombre por homicidio?
 
¿Saben que son las mismas amenazas que sufren los testigos?
 
¿Conocen los barrios donde viven los imputados, los testigos y los eventuales miembros del jurado?
 
¿Saben algo de esto?
 
¿Saben algo de algo?
 
 
Dr. Hugo López Carribero
Abogado Penalista
 
InformadorPúblico.com
Juicio por jurados en Buenos Aires, un proyecto que hace agua
Por Hugo López Carribero y Carlos Tórtola
31 de agosto de 2013

29/8/13

Dra. Liliana Piccinini (Argentina)

A un lego le costará entender
 
Dra. Liliana Piccinini
Jueza del Tribunal Supremo de Justicia de Río Negro
 
Extractos:
 
Sobre el juicio por jurado, recurro a un argumento constitucional y la Constitución Provincial no lo permite: el sistema de libre convicción (en la toma de decisiones jurisdiccionales) no es amigo del criterio de la íntima convicción (que aplicarían los jurados).
 
Los Tratados Internacionales tampoco lo permiten porque garantizan un recurso superior (ante cualquier sentencia) y en un juicio por jurados no puede recurrirse porque no existe forma de ponderar la sentencia que no se funda en el derecho.
 
A los abogados nos lleva un largo tiempo aprender derecho penal y, a grandes rasgos, en un juicio se explica al jurado las diferencias de un homicidio culposo del doloso.
 
No quiero hacer apología de la inteligencia de los abogados o magistrados, pero a un lego le costará entender en ese poco tiempo todo eso, con lo cual elaborará un razonamiento con sentido común pero no tendrá incorporadas otras circunstancias en su sentencia.
 
 
Dra. Liliana Piccinini
Jueza del Tribunal Supremo de Justicia de Río Negro
 
Publicación: rionegro.com.ar
Reportaje: "Hay mucho recurso humano, pero sin gestión y con malos resultados"
30 de agosto de 2013

28/8/13

Dr. Marcelo Romero (Argentina)

Mucha serie norteamericana
 
Fiscal Dr. Marcelo Romero
 
Extractos:
 
Mi primer dictamen es que soy pesimista por la participación ciudadana en los procesos orales: la colaboración ciudadana es cada vez más paupérrima. No puedo aceptar que un testigo olvide detalles concretos de un homicidio, circunstancia que marca a cualquier persona. El compromiso brilla por su ausencia.
 
Con esta clase de testigos, estamos muy lejos de los juicios por jurado. Aquellos que pensaron a un fiscal alegando frente a un jurado, caminado por el estrado y con las manos en los bolsillos vieron demasiada televisión, mucha serie norteamericana.
 
 
Dr. Marcelo Romero
Fiscal en la ciudad de La Plata
 
Diario Hoy - La Plata - Pcia. de Buenos Aires - Argentina
Artículo: Ser testigos: “el sistema penal rumbo al estrepitoso fracaso”
28 de agosto de 2013

25/8/13

Enrique Piñeyro (Argentina)

No estamos preparados para dar ese salto
 
Enrique Piñeyro
 
Extractos:
 
No es fácil [implementar los juicios por jurados] siendo un hecho lo corrompible que es esta sociedad en todos sus estratos.
 
Hay que ver quién puede ser absolutamente imparcial en circunstancias tan adversas. No sé si estamos preparados para dar ese salto.
 
Me interesaría mucho más buscar magistrados que sean honestos, consecuentes y no respondan a ningún interés político o corporativo.
 
 
Enrique Piñeyro
Médico, piloto aerocomercial, actor y cineasta
 
La Gaceta
26 de agosto de 2013

8/8/13

Roberto Iglesias (Argentina)

Tiene muchas falencias

Roberto Iglesias
Ex Gobernador de Mendoza

Extractos:

El juicio por jurado habría que discutirlo, porque tiene muchas falencias.

Enlace: Versión On Line

Roberto Iglesias
Ex Gobernador de Mendoza - Argentina
Candidato a Senador por el Partido Federal

Sitio Andino
8 de agosto de 2013

3/8/13

José Amado (Argentina)

Más preguntas que respuestas

José Amado
Periodista de Uno (Entre Ríos - Argentina)

Extractos:

Cuando un caso criminal nos conmueve, todos somos fiscales, defensores y jueces. Sabemos quién dice la verdad y sospechamos quién miente. Acusamos con rigor o reclamamos la inocencia y el beneficio de la duda. Analizamos las pruebas y dictamos un veredicto.

Hay quienes se dejan impresionar por el horror y condenan sin más; otros que desconfían de la honestidad de los investigadores y absuelven. “Mangeri asesinó a Ángeles”; “Le plantaron el ADN en las uñas”; “El padrastro algo tuvo que ver”. Pero siempre desde el sillón de casa, frente al televisor, y nunca cara a cara con el acusado.

Más preguntas que respuestas

Esta iniciativa encuentra entusiastas y detractores, resulta una amenaza a quienes hoy ejercen el Poder Judicial por tiempo indeterminado y sobre todo dispara muchos interrogantes.

¿Puede cualquiera decidir si alguien es culpable o inocente? ¿Qué diferencia hay entre un magistrado de extensa trayectoria con la vecina, el plomero, la maestra, el taxista, la médica, el desocupado o la empleada de comercio, respecto a que decidan si el acusado asesinó o no? Algunos sostienen que es necesario ser “letrado”, saber de leyes y Derecho para llegar a la verdad; otros consideran que todos tienen la idoneidad suficiente para observar las pruebas y establecer si el acusado cometió el delito. Luego, para determinar qué sanción penal debe cumplir, sí están los abogados que debatirán al respecto según la legislación.

¿Puede sentirse presionado por el clamor social y mediático un ciudadano que sea convocado para ser jurado? ¿Y corrompido para inclinar la balanza hacia un lado? En tal caso, ¿cuál es la diferencia con un juez? Después del juicio el vecino se vuelve a su casa sin nada que perder, mientras que el magistrado debe continuar en el cargo (muy bien remunerado).

En este punto se ven las hilachas judiciales cuando sobre casos similares se dictan sentencias diferentes: donde el reclamo social era por una condena, así fue la sentencia, pero donde el hecho pasó desapercibido otorgan por ejemplo una probation.

Condenados de antemano

Otra cuestión es acerca de los prejuicios sociales, raciales, de clase y de género que pueden nublar la visión de un jurado sobre las pruebas y los argumentos. Uno de los estereotipos sociales que mas rechazo genera en la sociedad hoy es el “pibe chorro”: gorra, pantalón ancho, zapatillas grandes y por lo general consumidor de drogas. Si lo condenan, es porque robó, mató o violó. Si lo absuelven (lo cual es mucho menos probable) es porque se buscó un buen abogado o porque las leyes protegen a los delincuentes. En este sentido, poner un jurado frente a un acusado con estas características sería un desafío.

La misma regla vale para las víctimas: Ángeles Rawson, asesinada en el centro porteño, tuvo la mayor cobertura mediática que se recuerde de un caso en la última década. La adolescente qom violada y asesinada en Chaco hace algunos días, apenas alcanzó algunos pantallazos en medios nacionales.

José Amado
Periodista
Artículo: Cualquiera podrá juzgar: harán simulacro de juicio por jurado
Redacción de UNO - Entre Ríos

www.unoentrerios.com.ar
3 de Agosto de 2013