25/5/98

Dr. Eladio Escusol Barra (España)

Juzgar es muy difícil

Dr. Eladio Escusol Barra
Magistrado del Tribunal Supremo español

Extractos:

Me preocupa mucho la función de los jurados, a quienes la ley integra en el ámbito de la jurisdicción, sencillamente por esto: porque juzgar es muy difícil. Juzgar exige sabiduría y equilibrio. Juzgar exige mucha prudencia en la toma de decisiones judiciales, a la vez que firmeza, objetividad e independencia.

Dr. Eladio Escusol Barra
Natural de Alarba, lugar donde nació en 1933. Se formó en Calatayud y en el Instituto Goya, antes de estudiar en la Universidad de Zaragoza y doctorarse en Derecho Administrativo en Barcelona, donde compaginó su carrera de fiscal y de profesor universitario. Llegó al Supremo, donde ocupa la plaza de Magistrado de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo, en 1991 por el turno de jurista de reconocido prestigio. Anteriormente ocupó la plaza de fiscal jefe de Las Palmas y, posteriormente, las fiscal del Tribunal Supremo y fiscal jefe de la Audiencia Nacional.

El juicio por jurados en la proyectada reforma del Sistema Judicial Penal Argentino
Abogados On Line
22 de julio de 2011

Citado por el Dr. Jorge Kent
El juicio por jurados ¿Un progreso o un tropiezo en el diferido mejoramiento de la administración de justicia?, publ. en La Ley, T. 1998, D, p. 987.
25 de mayo de 1998

9/5/98

Dr. Augusto César Belluscio (Argentina)

Existe la posibilidad de que juzguen los medios 

Dr. Augusto C. Belluscio
Ex Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
República Argentina

Extractos:

En coincidencia con el lanzamiento del sistema de juicios por jurado, estuvo en Córdoba el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Augusto Belluscio, quien declaró no compartirlo.

Belluscio consideró que no existen buenos antecedentes en el mundo. "En la justicia norteamericana los juicios por jurados son deficientes. Se presta mucho a la influencia de los medios de comunicación", a lo que agregó: "Existe la posibilidad de que en vez de juzgar los jueces, juzguen los medios".

Consideró que "no es tan grave la solución cordobesa, que es la solución europea, donde se integran con dos jurados populares y tres jueces de derecho" .

De todos modos, fue muy gráfico al explicitar su posición: "A los que defiendan los juicios por jurados yo les pregunto: si tuvieran que operarse de apendicitis, ¿se harían operar por un cirujano o por un jurado?".

Dr. Augusto Belluscio
Ex. Juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Diario La Nación
9 de Mayo de 1998

1/12/97

Dr. Eduardo Hortel (Argentina)

El sistema de juicio por jurados es perverso
 
Dr. Eduardo Hortel
 
Extractos:
 
El sistema de juicio por jurados es perverso. Al no haber fundamentos de la sentencia, es imposible acreditar si se cumplieron los principios fundamentales del derecho. Como no se funda, no se sabe si el jurado tomó en cuenta que la duda beneficia al imputado, ni si cumplieron las indicaciones que da el juez para que lleguen a una decisión. ¿Cómo sabemos si cumplieron con todo eso si sólo dicen inocente o culpable sin explicar por qué?

Un caso típico de la falla del sistema estadounidense fue el juicio a O. J. Simpson, acusado por el homicidio de su esposa, que fue absuelto en el juicio penal pero condenado en el civil.

Los que forman la opinión de la gente son los medios de comunicación y entonces la gente ya va a juzgar a un autor o a un inocente de un delito, y no a un simple imputado.
 
Que el sistema actual esté desacreditado no significa recurrir a la pena de muerte o a los jurados populares, porque esto no va a mejorar la situación. Lo más importante que hay que hacer ahora es nombrar en el sistema judicial sólo a los más honestos y capaces. Este es el primer paso.

Es cierto que el juicio por jurados está previsto en la Constitución, pero si nunca se aplicó durante más de 100 años se lo podría considerar como prescripto. Además, la Constitución también dice que el nuestro es un sistema representativo: y si el pueblo es representado por el presidente y los legisladores, ¿por qué no va a ser representado por los jueces?
 
 
Dr. Eduardo Hortel
Camarista platense Eduardo Hortel, profesor de Derecho Procesal en la Universidad de La Plata, comentarista del Código Procesal Penal nacional y uno de los redactores de la flamante reforma al Código de Procedimientos bonaerense.
 
Diario Clarín
Nota de Héctor Gambini
1 de diciembre de 1997

27/9/96

Adrián Ventura (Argentina)

El debate que se viene: juicios por jurado

Adrián Ventura
Periodista Diario La Nación

Extractos:

En ocasiones, los jurados, integrados por personas legas ―no por abogados―, por su escaso nivel cultural o por la falta de conocimientos técnicos (idoneidad) que guíen el pensamiento, se dejan llevar más por las emociones que por el razonamiento y que sus conclusiones no tengan sustento lógico.

Los jurados se dejan influir por las necesidades sociales más graves, por ejemplo, por el odio o el deseo de venganza.

Enlace: Versión On Line

El debate que viene: juicios por jurados
Por Adrián Ventura

Diario La Nación
27 de septiembre de 1996

29/10/95

Arturo Pérez-Reverte (España)

No quiero ser jurado
 
Arturo Pérez-Reverte
Talentoso escritor español
 
Extractos:
 
Discúlpame, Celedonio, pero ni hasta arriba de jumilla. Alegaré objeción de conciencia, insumisión o lo que haga falta. Pagaré la multa correspondiente si tengo viruta; y si no, iré al talego. Eso, salvo que decida echarme al monte con una escopeta del doce y una canana de postas, que también puede ser. Pero puedo asegurarte que el arriba firmante nunca estará en el jurado que te juzgue, aunque salga mi nombre en esa bonoloto judicial que se avecina. Te lo juro por mis muertos más frescos.

[...]


Imagínate el panorama; tú, Celedonio Sánchez Machuca, te levantas mañana con los cables cruzados y le das matarile con un hacha a tu foca, a tu suegra, a tres vecinos y a un cobrador de la ORA que pasaba por la calle, y luego vas y te fumas un puro.

La justicia procede con su celeridad habitual, y para cuando por fin llega el juicio, tu caso ha sido ya juzgado, condenado y/o absuelto doscientas veces en los diversos medios de comunicación, radios, periódicos y televisiones varias. Nieves Herrero, San Lobatón, Isabel Gemio, las Virtudes, Farmacia de Guardia, Al Filo de lo Imposible, amén de todos los telediarios y los informativos locales por cable, han sacado a tus vecinos diciendo que a Celedonio se le veía venir y que la culpa la tiene el PSOE.

Por su parte, las tertulias radiofónicas habrán analizado profunda y pormenorizadamente tus mecanismos psicológicos presuntos, emitiendo inapelable veredicto los sociólogos habituales, los eximios juristas de plantilla y el Pato Lucas. Incluso las implicaciones políticas (el vigilante de la ORA estaba sindicado en CCOO), étnicas (tu suegra era de Oyarzun) y lingüísticas (un vecino se llamaba Jordi) habrán sido planteadas con el rigor habitual en estos casos.

Y por supuesto, el jurado no tendrá necesidad de la vista oral para enterarse de los hechos, pues todas las diligencias y declaraciones de los testigos habrán sido previamente publicadas en los periódicos pese al secreto del sumario, filtradas por tu abogado, por la acusación particular, por el secretario del juzgado o por la madre que te parió. Con lo que convendrás conmigo, Celedonio, el trabajo del jurado —el juicio, incluso— se simplifica un huevo.

Mas no para ahí la cosa. En cuanto a las pruebas periciales, por ejemplo, y para mostrar su eficacia, la Policía habrá difundido en rueda de prensa cómo recurrió a técnicas alemanas para probar tu autoría evaluando el grado de afilamiento, o como se diga, del hacha; de modo que la próxima vez descartas el hacha y te cargas a la prójima con el rodillo de amasar, que es menos evaluable.

A todo eso añádele cámaras de televisión retransmitiendo el juicio en directo, tu careto en Lo que necesitas es Amor, el telediario, los nombres, apellidos y domicilios de los jurados publicándose en la prensa, los flashes de las fotos, el mogollón de periodistas a cada entrada y salida. Y las declaraciones de cada jurado pormenorizando qué es lo que votan los otros once, en este país donde la justicia se ha convertido en un cachondeo moruno, en un descontrol informativo, radiofónico y audiovisual con más agujeros que la ventana de un bosnio.

Así que lo siento, Celedonio, pero no cuentes conmigo. Me declaro objetor de conciencia judicial para los restos. Y que te sea leve.

Enlace: Versión On Line
 
Arturo Pérez-Reverte
Escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Española desde 2003
 
El Semanal
29 de octubre de 1995